jueves, 3 de abril de 2008

Tu mirada

Tu mirada que ilumina,
el sendero que transito,
cadente paso tras paso,
como canto de letanías.

Ojos que miras mis manos,
ojos que miras mis logros,
¡cuantas miradas encierras,
con solo el amor de tus ojos!

Quisiera, vida mirar, te lo juro,
mirar con tus mismos sentidos,
cuanta belleza tocar,
tocar solo simples latidos.

Si tras los pasos,
transita mi vida,
sendero donde deambulo,
ahora que lo iluminas,

si por tu simple mirada,
prendida quedo ya mi alma,
¿que decir de lo que se presiente,
si solo son pasos lejanos al alba?

¿Porque mi vida se pone
como quien explica su causa?
si transito solamente el camino
simple extensión de mi alma.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Recuerdos

Una tarde verano,
cuando ya declina el sol en su marcha,
cuando comienzan a despertar,
las primeras chispas lejanas,

surgen profundos sonidos,
como si marcaran el alma
profundo suspiros emanan
del monte que rodea mi casa.

Esa tarde, la recuerdo
distintas a las tantas que fugaran
la misma que detenió mi tiempo,
mis manos lloraron sin pausa.

Puede la razón juzgarnos tanto?
puede el corazón trocar las ramas,
de ese árbol que mostraba,
toda la ciencia y la codicia humana?

Esa tarde no volvió,
ahora arrimo sólo palabras,
recuerdos sembrados en suelo fértil,
como son los recuerdos de infancia.

jueves, 28 de febrero de 2008

Retorno

Cielo y tierra se anidan,
paz y muerte juntan manos,
que futuro espera ser soñado?
que gritos podrán cambiar mi suerte?

Aquí, con la bandera blanca,
jirones de sangre y pieles,
animales de cualquier especie
de los viles, los que ganamos siempre.

Retorno, que sin retorno,
mas refugio que sin refugio,
regresar siempre cuesta,
retoñar es casi un mito.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Ausencia

¿Que es mi vida sin tus sueños?
¿Que es mi mirada sin tu brillo eterno?
¿Que es mi amor sin tus besos?
¿Que es mi sonrisa sin encontrar esos,
tus miles de versos?

Ausencia pagada con el tiempo,
ausencia que deja, aveces,
sus amargos pasos desiertos,
ausencia que tranza contigo,
amiga de noches sin cielos ...

A gotas derramo mi vida
ausencia en cada silencio
estoy mirando y escribo
tu nombre con tinta de tiempo,
iluso, ebrio perdido,
solo de besar tus besos ...

viernes, 10 de agosto de 2007

Luciana Inés

Luciana Inés es su nombre,
trozito de carne y anhelos,
pliege con profundos suspiros.
hoy acunamos bajo este cielo.

Que miren las chispas del fuego,
la misma hoguera que otrora
ardiera en sueños de gloria
sumida quedaron bajo su llanto.

La niña que juega carrera
a un sol que surge sin prisa
reclama a la fuente de vida
las gotas de néctar divino.

Miro tras sus miradas
atrapado en un mundo sin tiempo
si pareciera una tarde de enero
cuando soñara, y soñara sus juegos.

viernes, 27 de julio de 2007

Luna

Amigo, noche y desvelo.
Suelo cursar palabras
cuando ella besa sus cerros.
¿Que podré decirle, cuales
serán mis palabras y versos?
Suspendido sobre esta tierra,
miro en sueños al cielo.
Pregunto por los sentidos,
esencias de cosas y hombres,
suelo nombrar al destino, sólo
por eso se esconde, iluminas
con frio semblante, esta noche
y me cubres en plata y brillos.
Amigos inseparables,
de largas noches con frio,
tu tienes tus cerros, y yo
sólo tu brillo eterno.

martes, 3 de julio de 2007

No sólo el fuego

Ay sí, recuerdo,
ay tus ojos cerrados
como llenos por dentro de luz negra,
todo tu cuerpo como una mano abierta,
como un racimo blanco de la luna,
y el éxtasis,
cuando nos mata un rayo,
cuando un puñal nos hiere en las raíces
y nos rompe una luz la cabellera,
y cuando
vamos de nuevo
volviendo a la vida,
como si del océano saliéramos,
como si del naufragio
volviéramos heridos
entre las piedras y las algas rojas.

Pero
hay otros recuerdos,
no sólo flores del incendio,
sino pequeños brotes
que aparecen de pronto
cuando voy en los trenes
o en las calles.

Te veo
lavando mis pañuelos,
colgando en la ventana
mis calcetines rotos,
tu figura en que todo,
todo el placer como una llamarada
cayó sin destruirte,
de nuevo,
mujercita
de cada día,
de nuevo ser humano,
humildemente humano,
soberbiamente pobre,
como tienes que ser para que seas
no la rápida rosa
que la ceniza del amor deshace,
sino toda la vida,
toda la vida con jabón y agujas,
con el aroma que amo
de la cocina que tal vez no tendremos
y en que tu mano entre las papas fritas
y tu boca cantando en invierno
mientras llega el asado
serían para mi la permanencia
de la felicidad sobre la tierra.

Ay vida mía,
no sólo el fuego entre nosotros arde,
sino toda la vida,
la simple historia,
el simple amor
de una mujer y un hombre
parecidos a todos.

Pablo Neruda