miércoles, 2 de mayo de 2007

El Pozo

A veces te hundes, caes
en tu agujero de silencio,
en tu abismo de cólera orgullosa,
y apenas puedes
volver, aún con jirones
de lo que hallaste
en la profundidad de tu existencia.

Amor mío, qué encuentras
en tu pozo cerrado?
Algas, ciénagas, rocas?
Qué ves con ojos ciegos,
rencorosa y herida?

Mi vida, no hallarás
en el pozo en que caes
lo que yo guardo para ti en la altura:
un ramo de jazmines con rocío,
un beso más profundo que tu abismo.

No me temas, no caigas
en tu rencor de nuevo.
Sacude la palabra mía que vino a herirte
y déjala que vuele por la ventana abierta.
Ella volverá a herirme
sin que tú la dirijas
puesto que fue cargada con un instante duro
y ese instante será desarmado en mi pecho.

Sonríeme radiosa
si mi boca te hiere.
No soy un pastor dulce
como en los cuentos de hadas,
sino un buen leñador que comparte contigo
tierra, viento y espinas de los montes.

Ámame tú, sonríeme,
ayúdame a ser bueno.
No te hieras en mí, que será inútil,
no me hieras a mi porque te hieres.

Pablo Neruda

3 comentarios:

Anabella dijo...

Es que él tiene las palabras exactas para derritir un nudo, para revivir a un muerto...
Las palabras de este ser hace que todo quede en perfecta armonia, en un estado de locura, en una herida permanente que sanara con mas letras que se encadenaran a los sentimientos de cada ser....

Anubis dijo...

Uf! impresionante la manera en que Neruda plasma los sentimientos. Es leerlo y reflejarme hace un tiempo atras.

Un gusto pasar por aqui.

Besos

silvia dijo...

Hola! como estás? mucho trabalho ainda? este poema de Neruda es lo que mas me gusta. há muchas cosas en el pozo, encontro mis heridas, mas também paz, saudade e amor, riso e lágrimas, solidão e amigos, todos nós caimos en el pozo as vezes, mas no es una queda ruim, e sin de auto conhecimento. que bueno que voltou a escrever. tava com saudade